UN LUGAR COMÚN

Entrevista publicada en «ONCE45 Arte Contemporáneo», revista digital independiente realizada con el apoyo del PECDA Veracruz 2014, coordinada por Alejandra Olivio. Año 1. No. 3. Noviembre de 2015.

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UN LUGAR COMÚN

En días pasados, la Bienal Monterrey FEMSA presentó a los medios de comunicación las actividades que conforman la decimosegunda edición del evento. En esta ocasión, además del certamen de artes visuales que se ha convertido en referente a nivel nacional, se modificó la plataforma curatorial, proponiéndose diferentes actividades artísticas, residencias, exposiciones, entre otras, que configuren nuevas redes entre la comunidad. Para esta edición se postula el título «Poéticas del Decrecimiento. ¿Cómo vivir mejor con menos?», intentando reflexionar sobre el arte contemporáneo y las políticas económicas actuales, una relación que no escapa de las discusiones posmodernas y la globalización. Instituida en 1992 como estrategia de vinculación social por parte del corporativo FEMSA, la bienal busca experimentar otras maneras de construir redes entre la sociedad a través del arte y afianzar su estrategia empresarial.

Bajo este esquema surge el proyecto Lugar Común, “(…) un espacio de producción poética sostenido por la ética del vivir bien juntos.»[1] Las actividades de este espacio iniciaron en octubre de 2015, con el objetivo de llevar a cabo una serie de reuniones e intercambios entre artistas locales y aquellos en residencia. Una de las primeras observaciones consistiría en preguntar cómo trabajar objetivamente en el tema propuesto, con las implicaciones de ser gestado desde una institución empresarial del tamaño de FEMSA y sus estrategias corporativas. Otra pregunta podría hacerse desde la dimensión de su operación, en una ciudad de cuatro millones y medio de habitantes, ¿qué porcentaje del conjunto de artistas, críticos, curadores, entre otros, se beneficiarían de la propuesta curatorial? Las intenciones del proyecto en reflexionar sobre el modelo económico imperante, posibilita cuestionar desde todos los ángulos la actual condición social; por tal motivo, anclado a lo realidad local, Lugar Común se establecería como un espacio de encuentro si su apertura incluyera a los distintos nichos que conforman las redes de la comunidad artística de la ciudad, el cual es su objetivo.

Para conocer un poco más sobre este espacio ubicado en la colonia Obispado de la ciudad de Monterrey, México, Willy Kautz, curador de arte contemporáneo y responsable de esta plataforma curatorial, contestó un par de preguntas sobre el espacio y su función dentro de la XII Bienal Monterrey FEMSA. Muchas son las expectativas en esta edición, para aquellos que pensamos en mejorar la manera cómo nos relacionamos entre sí y con la sociedad, no debemos hacerlo desde la observación únicamente, sino siendo partícipes del proceso; Lugar Común facilitaría el entendimiento y la discusión desde las prácticas artísticas.

Eliud Nava [EN]: ¿Qué es Lugar Común?
Willy Kautz [WK]: Es un espacio que entremezcla un programa de residencias y talleres, con convivios en los que se discuten los proyectos de la XII Bienal Monterrey FEMSA. En ese sentido, es un espacio de intercambio entre los artistas invitados a la bienal y los artistas de Monterrey. También es el espacio en el que se desarrollarán los proyectos para esta edición de la bienal, tanto locales como internacionales.

EN: ¿Cómo surge Lugar Común?
WK: Lugar Común surge a partir de las propuestas de renovación de la Bienal Monterrey FEMSA. La bienal ha renovado sus lineamientos en cada edición; en esta ocasión se optó por explorar otros formatos de producción artística a través de un programa curatorial. Lugar Común es la sede del Programa Curatorial.

EN: ¿Cuál es el objetivo del proyecto?
WK: Lugar Común tiene el objetivo de acercar los públicos locales al programa de la XII Bienal Monterrey FEMSA. A diferencia de una exposición que sucede cada dos años, optamos por crear un espacio en el que los procesos y desarrollo de los proyectos fueran visibles, es decir, que sucedieran en un espacio común, compartido.

EN: ¿Cómo se relaciona el proyecto con la sociedad?
WK: Justamente en su apertura hacia la comunidad artística de Monterrey y a todos los profesionales, estudiantes e interesados en acercarse al Programa Curatorial. Eventualmente tendremos una biblioteca y una oferta más amplia de servicios.

EN: ¿Cuál es el programa del proyecto para lograr su objetivo?
WK: Lugar Común se concibe a partir de la convergencia de diversas líneas de trabajo cuyo objetivo es crear un espacio de convivio entre los artistas residentes y los artistas locales. Para lograr este objetivo hemos implementado un programa de residencias para comisionar proyectos para la XII Bienal Monterrey FEMSA. También hemos convocado artistas locales quienes desarrollarán obras específicas para esta edición. Por otra parte, organizamos convivios, eventos informales en los que los residentes, los curadores de la Bienal y los artistas los profesionales locales, intercambian ideas sobre sus trabajos con el público asistente.

No hacemos exposiciones. El interés de Lugar Común radica en discutir los temas del Programa Curatorial, Poéticas del Decrecimiento, a partir de la pregunta: ¿cómo vivir mejor con menos? Lo que nos interesa colocar a discusión son los procesos de la XII Bienal Monterrey FEMSA. Es decir, invitar al público local a participar en las discusiones de lo que normalmente sucede a puertas cerradas para luego mostrarse en una exhibición. Con esto no quiero decir que sobrevaloramos los procesos por encima de las obras acabadas. Lo que queremos es enriquecer la bienal y la exposición a partir de un diálogo con estudiantes, artistas y profesionales interesados en el marco curatorial.

EN: Una vez que finalice el proyecto, ¿cuáles son las expectativas para el futuro?
WK: Siempre hemos pensado que Lugar Común debe de transcender a la XII Bienal Monterrey FEMSA; pero eso dependerá de la respuesta que tengamos del público. Si la comunidad artística local le parece que es un espacio que vale la pena, es muy probable que logré subsistir por varios años y sumarse a la historia de los espacios de Monterrey.

EN: ¿Qué carencias se identificaron para decidir llevar acabo el proyecto?
WK: Se hizo un diagnóstico que tomó en consideración escuelas de arte, espacios independientes y espacios oficiales. Pero, de manera suscita, podríamos decir que identificamos la necesidad de crear un espacio en el que pudiera convivir la escena artística de Monterrey con los artistas internacionales invitados a la bienal. Para eso, la bienal tendría que concebirse como un espacio de convivivencia y no sólo como una exposición bianual. Con esta iniciativa podría contribuir a robustecer la escena local, sumándose su oferta a la de otros espacios como NoAutomático y el reinaugurado ONF.

Aquí hay que aclarar que la XII Bienal Monterrey FEMSA se pensó desde un enfoque localista. Razón por la cual su Programa Curatorial no debe limitarse a una exposición de cuatro meses. Si bien la exposición será el espacio en el que se verán reflejados los proyectos de la bienal, pensamos que acercar a los públicos a los procesos del Programa Curatorial por medio de Lugar Común, es fundamental para la articulación de un discurso localizado.

EN: ¿Cuál sería la mejor aportación a la ciudad y a la sociedad?
WK: Creo que el marco temático de la bienal resulta muy relevante para discutir problemáticas de la historia de la modernización industrial de Monterrey en su relación con problemática actuales de la ecología, el medio ambiente, el consumo, el posdesarrollo y la desmaterialazación. A grandes rasgos, esta bienal propone pensar el arte como una forma poética para visualizar la relación entre la economía, los recursos naturales y la distribución de valores. Temas como la ciudad y la sociedad sin duda alguna forman parte de las reflexiones que se preguntan por cómo procesamos nuestros recursos.

Notas
[1] Obtenido del sitio http://www.bienalfemsa.com Se recomienda visitar el sitio web para ampliar la información sobre este proyecto.

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