Texto curatorial para la exposición colectiva «Parte 3. Semper Descendens», del proyecto autogestivo ONCE85, exposición en la que participó Laiza Onofre, César Herrera y Emma Omaña, la cual se presentó en el mes de noviembre de 2025, en el espacio independiente de arte La Cooperativa, en Monterrey, México.

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La triada de proyectos artísticos que conforman la presente exposición, se entrelazan bajo una dicotomía conceptual rectora, sustentada en el cuerpo y el espacio público. De tal manera, los proyectos intercalan entre sí, problemáticas referentes a la memoria colectiva, la ciudad, la erosión social y los dispositivos de control activados por la gobernanza institucional. Desde una postura crítica y con ciertos matices del arte social y el activismo, se despliega en el espacio de exhibición, enunciados configurados con el pertinente ímpetu de cuestionar el statu quo de algunos factores y aspectos políticos, económicos y sociales de la ciudad de Monterrey y su área metropolitana, con énfasis en su filosofía y axiología.

Para Cornelius Castoriadis, toda sociedad está creada imaginariamente, es decir, el ser humano como ente social se crea a sí mismo, se inventa, genera y produce lo otro como alteridad propia, a través del acto de la imaginación, la cual instituye para dar sentido a la naturaleza que descubre y habita. Castoriadis propone que, para cambiar los imaginarios instituidos, el humano debe hacer uso de su inherente poder creador, al radicalizar nuevas formas y modos, que lo transformen individualmente y en consecuencia a la sociedad que estructura.

Bajo esta mirada castoriadiana, el trabajo artístico de César Herrera, Laiza Onofre y Emma Omaña, con el acompañamiento curatorial de Daniel Loa, articulan Parte 3. Semper Descendens, propuesta de la plataforma autogestiva Once Ocho Cinco —iniciativa que mediante el diálogo y la guía curatorial impulsa el desarrollo de proyectos expositivos—. En esta, se presenta una revisión enfocada en ciertos temas del imaginario social instituido de la autonombrada sociedad regiomontana, al incentivar cuestionamientos que plantean posibles radicalizaciones ideológicas, en la búsqueda de la transformación identitaria. Y es en el título mismo «Semper Descendens», donde se acopla una primera postura denunciante, al parodiar la promesa agotada del lema institucional impreso en el escudo oficial del estado de Nuevo León.

Las transformaciones sociales identitarias son procesos de largo alcance (a menos de que una revolución significativa radicalice profunda e inmediatamente el imaginario regente), y es en el arte donde estas encuentran un vehículo idóneo para transmitir las nuevas formas y modos que sustituyan a los obsoletos y así permear de inéditos conceptos los imaginarios instituidos. Omaña, Onofre y Herrera, desde sus trincheras, nos ofrecen preguntas que sitúan en tensiones binomios críticos anclados en la contemporaneidad regiomontana: lo histórico-social y su manipulación normativa oficialista; el cuerpo individual vinculado al colectivo en relación a las crisis medioambientales que produce y habita; la ilusión neoliberal del capitalismo tardío en el desgaste vertiginoso, físico y mental, que provoca en la ciudadanía nuevoleonesa. Regresemos a Castoriadis… “Hay que cuestionar lo dado, esa es la función del saber.”

Eliud Nava.


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